El manillar ENVE G Series Gravel In-Route Handlebars se posiciona en la gama alta del mercado de gravel, destacando por su diseño, rendimiento y un precio considerablemente elevado. Este componente, diseñado para un enrutamiento de cables interno, ha recibido una calificación de 4 sobre 5 estrellas, lo que sugiere una sólida propuesta de valor a pesar de su alto costo y su ubicación en la cúspide de las opciones más caras para bicicletas de gravel.
Entre sus puntos fuertes, se subraya su excelente fabricación y un peso razonable, contribuyendo a una sensación de calidad general. Los ciclistas encontrarán comodidad en las partes superiores y las empuñaduras, lo que es crucial para largas jornadas en bicicleta. Además, el diseño inteligente ofrece espacio suficiente para la instalación de bolsas de manillar, un accesorio indispensable para las aventuras de bikepacking. El enrutamiento interno de cables es otro aspecto bien valorado, proporcionando una estética limpia y una integración fluida con la bicicleta, como se aprecia en una Mog bike.
Sin embargo, el factor más notable y un claro inconveniente es su precio muy elevado, lo que lo sitúa entre los manillares de gravel más caros del mercado. Otro punto a considerar es la pronunciada forma acampanada (flare) de adelante hacia atrás, que algunos usuarios podrían encontrar incómoda o extraña al tacto, especialmente al utilizar la parte baja del manillar. A pesar de este detalle ergonómico y su alto precio, el ENVE G Series Gravel In-Route Handlebars es un componente bien construido y funcional para ciclistas de gravel que buscan una mejora premium y están dispuestos a invertir en ella.
Fuente: Cycling Weekly